Funciones del Consejo de Redacción

El Consejo de Redacción (CdR) mantiene reuniones periódicas y un contacto continuo por correo electrónico con la Dirección y la Secretaría de la Revista. Normalmente, se realizan tres/cuatro encuentros de sus miembros (febrero-marzo; mayo-junio (julio); septiembre y noviembre-diciembre). En dichas reuniones se valoran los materiales disponibles para la configuración de los números siguientes y también se realiza una valoración de los números publicados. Previamente se han documentado, asimismo, los textos sometidos a la revista con objeto de designar el ponente. Por otra parte, se estudian las propuestas para la Sección de Panorama y Debates y se proponen las posibles reseñas de publicaciones de interés a realizar. Un miembro del CdR es el responsable de controlar la calidad de tales reseñas.

En las primeras reuniones del Consejo de Redacción un punto clave fue la configuración y el mantenimiento de una línea editorial. El objetivo básico de la Revista es la publicación de trabajos relevantes, con la única condición de la calidad. Para ello, el Consejo realiza una labor previa de valoración de los originales remitidos a la Secretaría con el objetivo de que contribuyan a una línea editorial cimentada en dos pilares:

  • Trabajos de alta calidad técnica (teórica y/o empírica) y por supuesto originales.
  • Trabajos de interés para el lector español o latinoamericano, lo que supone que no se aceptan trabajos referidos a casos particulares (análisis de casos muy locales, p.ej.) o cuyo interés no va más allá del estudio del caso.

Cada trabajo recibido se estudia por un miembro del Consejo de Redacción que actúa como ponente y que realiza la primera labor de filtro sobre la base de la línea editorial anterior. Seguidamente, si el trabajo se considera de interés para la Revista, propone a dos evaluadores externos. Desde la Secretaría de la Revista se contacta con dichos evaluaciones, que reciben el trabajo (anónimo) y una guía de evaluación para que puedan realizar su cometido con mayor facilidad.

Una vez recibidas las evaluaciones, éstas son analizadas por el ponente e indica la respuesta a dar a los autores: aceptación sin modificaciones, propuesta de modificaciones, o rechazo.

En todos los casos en que se proponen modificaciones -en mayor o menor grado-, los autores reciben de la secretaría de la Revista una carta de acuerdo con las indicaciones del ponente del CdR y con las evaluaciones recibidas. A los autores se les solicita una nueva versión y un pequeño informe de contestación a los evaluadores.

Una vez recibida la nueva versión y el informe, el texto se evalúa nuevamente (por parte de los mismo evaluadores anónimos, y también por el ponente) para finalizar el proceso, que puede cerrarse aprobándolo para su publicación o rechazándolo definitivamente. Cabe la posibilidad de solicitar al autor/autores algún cambio o aclaración final.

En todo este proceso, el ponente del Consejo tiene como misión garantizar la calidad de los evaluadores de los trabajos y el propio proceso de evaluación. Únicamente cuando las evaluaciones son contradictorias su labor de evaluación es más activa y puede decidir si se evalúa por un tercero, si se rechaza o se modifica con las indicaciones de ambos evaluadores. En todo caso, el Consejo de Redacción nunca toma la decisión final de publicación de un trabajo con evaluaciones negativas.

La dimensión internacional de la gran mayoría de los autores publicados en los distintos números de la revista, así como la relevancia y calidad de los evaluadores escogidos por el Consejo de Redacción para realizar esta tarea, garantizan la calidad y relevancia de los textos publicados.